La semana del arte en Nueva York llegó este año más intensa que nunca. Con ferias ampliadas, nuevos espacios expositivos y una creciente red de eventos satélite alrededor de Frieze New York e Independent, la ciudad volvió a consolidarse como uno de los principales epicentros del arte contemporáneo internacional. La reubicación de Independent en un muelle sobre el East River marcó además el inicio de una nueva etapa para la feria, ahora con una escala y visibilidad renovadas.
En medio de esta expansión, la presencia del arte latinoamericano y latinx destacó con una fuerza poco habitual. Galerías, artistas y proyectos curatoriales provenientes de América Latina y de la diáspora ocuparon un lugar central en varias de las ferias de la semana, proponiendo conversaciones sobre identidad, memoria, migración, territorio y materialidad. Este artículo ofrece un breve recorrido por algunas de las participaciones más relevantes y las propuestas que marcaron la presencia latinoamericana en Nueva York durante esta edición.
NADA
Iniciamos con NADA(New Art Dealers Alliance) New York, definitivamente la plataforma con mayor presencia de arte latinoamericano. Conocida por su apuesta por galerías emergentes y propuestas experimentales, la feria volvió a ser un espacio especialmente fértil para descubrir nuevas voces contemporáneas.
Una de las presencias más comentadas fue la de Georgina Treviño, presentada por Embajada junto a Jonathan Torres. Originaria de Tijuana y radicada en San Diego, Treviño desdibuja los límites entre joyería, escultura y cultura urbana fronteriza. Su trabajo combina lo ornamental con materiales industriales como cromo automotriz, acero y malla metálica, transformando lo cotidiano y lo desechado en objetos de fuerte carga conceptual.
PROXYCO reunió a Sheroanawe Hakihiiwe, Diana Sofía Lozano, Sara Mejía Kriendler, Pablo Gómez Uribe, Simón Ramírez y Adrián S. Bará en una selección que cruza lenguajes y materialidades muy diversas. Desde la cosmología yanomami hasta esculturas botánicas de gran escala, la propuesta evidenció la amplitud de prácticas contemporáneas latinoamericanas y sus múltiples geografías.
Proxyco, vista de exposición en NADA
Sheroanawe Hakihiiwe, Kopina misisipe (Panal de abeja), 2025
Constitución presentó a Martín Farnholc Halley, cuya obra propone una crítica queer a la historia de las emociones en el arte. A partir de experiencias personales incómodas y paisajes de belleza inestable, cuestiona el mandato de la felicidad y la construcción colonial de la subjetividad en el Sur Global, explorando la incomodidad como recurso crítico.
Martín Farnholc Halley, Loro/Cuervo cayendo I, 2026
Hidrante presentó Imbecilidad Orgánica, la nueva serie de Culeybo, donde el pan y la comida funcionan como punto de partida para una reflexión sobre consumo, deseo, clase y contradicción. Entre lo atractivo y lo repulsivo, la obra tensiona la experiencia cotidiana desde lo material y lo simbólico.
Y por primera vez en NADA aparece Espacio Andrea Brunson, una galería con sede en Santiago de Chile dedicada al impulso del desarrollo artístico, la colaboración y el diálogo internacional, que presenta a la artista chilena Isidora Villarino H. Su trabajo invita a reflexionar sobre la memoria de los espacios, la arquitectura y aquellas historias urbanas que la ciudad suele dejar atrás. La obra forma parte de la serie “Repetir para no olvidar”, en la que la artista recupera lugares, huellas e identidades amenazadas por el paso del tiempo.
Oolong Gallery presentó a la artista colombiana Paulina Moncada, quien trabaja entre pintura, escultura e instalación para explorar los paisajes simbólicos de los Andes y las relaciones entre lo humano y lo no humano. Su obra aborda los ecosistemas como espacios de memoria y misterio, donde naturaleza e identidad se entrelazan en experiencias de conexión e incertidumbre.
La galería Baker-Hall participa en esta ocasión con una exposición centrada en prácticas textiles de las artistas Alissa Alfonso y Jen Clay. Sus obras abordan temas de cuidado, duelo y reciclaje desde una sensibilidad material y emocional. Esaí Alfredo presentó con Spinello Projects una serie de pinturas hiperrealistas que profundizan en la memoria, el sentido de pertenencia y la identidad queer.
Isidora Villarino, serie Repetir para no olvidar
Griselda Rosas aparece en el booth de Luis De Jesus Los Angeles, junto a las artistas Kim Garcia y Lia Halloran, en una propuesta que recupera relatos históricamente relegados y los transforma en imágenes cargadas de memoria y evocación. Sus obras articulan pasado y presente a través de materiales y técnicas diversas, explorando las capas de la memoria colectiva.
Christopher Paz-Rivera, Temporal Anchor, 2026
Martha Naranjo Sandoval participa en el booth de Miriam Gallery en diálogo con la artista Gi Huo, en una conversación visual que aborda la migración, la memoria y la experiencia del lugar. En esa misma línea, Ceibo Gallery presenta a las artistas tucumanas Guadalupe Carrizo y Agustina Lazarte: Carrizo, con Hortalizas, trabaja a partir de pigmentos obtenidos de plantas resistentes a herbicidas para reflexionar sobre los sistemas alimentarios y la criminalización de la vegetación, mientras Lazarte explora mitos sociales, estigmas y rituales simbólicos vinculados a comunidades marginadas, articulando tensiones entre aspiración, exclusión y memoria colectiva.
Por su parte, Bogart Gallery presenta un stand monográfico con obras recientes de César López. A través del uso de aluminio industrial, el artista retoma la estética del minimalismo estadounidense para reconfigurarla desde una lectura política y personal. Como beneficiario de DACA, su trabajo incorpora experiencias de la diáspora latinoamericana, transformando estas formas en reflexiones sobre migración, desplazamiento y pertenencia.
César López, Structural Form: Coupling, 2025
Otros artistas que participaron en la feria incluyen a Gabriela Agreda en ALA Projects; Iván Trueta en Saenger Galería; así como a Jimena Croceri, Teresa Giarcovich, Carla Grunauer y Sonia Ruiz en Piedras Galería. También participaron Lucía Reissig y Mariana Paniagua en MIMO Galería.
Sonia Ruiz, Sandía de postre, 2025
FRIEZE
La presencia latinoamericana en Frieze New York combinó continuidad institucional y nuevas lecturas. W–Galeríapresentó a Seba Calcufeo, cuya obra explora el cuerpo como territorio atravesado por memoria, género y materialidad a través de cabello, cerámica y materiales sintéticos.
La feria de arte contemporáneo de primer nivel, orientada al mercado de élite, volvió a reunir galerías latinoamericanas ya presentes en ediciones anteriores, e incorporó también nuevas propuestas como W–Galería de Argentina, que presenta una exposición de Seba Calcufeo. En ella, la artista utiliza cabello, cerámica y materiales sintéticos para explorar el cuerpo como un territorio atravesado por memoria y tensiones simbólicas, donde el cabello concentra cuestiones de identidad, género, pertenencia y relaciones de poder.
Seba Calcufeo en W–Galería
Instituto de Visión articula una propuesta centrada en naturaleza, territorio y saberes ancestrales con artistas como Tania Candiani, Carolina Caycedo, Aycoobo, Aurora Pellizzi, Pía Camil y Ana María Hernando.
OMR presenta Into the Wild, una serie que marca el regreso pictórico de Pía Camil, articulada con obras de Claudia Comte, Tony Matelli, Sebastian Silva, Geles Cabrera y Leonora Carrington, donde lo orgánico y lo simbólico conviven en distintos lenguajes materiales.
Kurimanzutto vuelve a la feria con obras de Gabriel Kuri, Ana Segovia y Leonor Antunes, reafirmando su rol como una de las plataformas clave del arte latinoamericano contemporáneo.
Además de estas galerías, Alexander Gray Associates presenta a Ronny Quevedo en diálogo con Kamrooz Aram y Bethany Collins. En birdsong (2025), Quevedo explora la migración, la memoria y los saberes indígenas a partir de antiguos textiles plumarios peruanos. La obra, realizada con tinta, hoja metálica y papel sobre muselina, reflexiona sobre el desplazamiento y la transmisión cultural desde una mirada que desborda las nociones occidentales de abstracción.
Ronny Quevedo, Inter, 2025
FUTURE FAIR
Y llegamos a Future Fair, la favorita de muchos, una feria que se distingue por su propuesta vibrante y su espíritu comunitario dentro del ecosistema del arte contemporáneo en Nueva York. Se trata de un espacio donde galerías emergentes y artistas innovadores se reúnen para desafiar los formatos tradicionales, ofreciendo una experiencia accesible, dinámica y llena de propuestas frescas. En su edición 2026, la feria reafirma su compromiso con la diversidad de voces artísticas, reuniendo a 68 expositores de 9 países y 4 continentes.
La presencia latinoamericana fue especialmente significativa, comenzando con la exposición de Cristian Franco, presentada por la galería mexicana Encarte. Su trabajo reúne una serie de collages y dibujos que exploran la imagen como un espacio de memoria, proyección y tensión política. A partir de referencias que van desde las profecías de Baba Vanga hasta figuras como Víctor Jara, Salvador Allende y Pablo Neruda, las obras articulan pasado, presente y futuro en composiciones donde lo visible y lo oculto se entrelazan. Su práctica concibe la imagen como un archivo inestable, atravesado por el poder, la percepción y la transformación simbólica.
Policroma presenta a Laura Noguera, cuya obra en pintura al óleo explora la relación entre memoria, percepción y realidad. Sus imágenes construyen universos donde lo cotidiano y lo fantástico se entrelazan mediante figuras y paisajes cargados de simbolismo, revelando la conexión entre el ser humano y su entorno.
Artbug reúne obras de Roberto Tostado, Miguel Casco, Vanessa Zarate, Carlos Rittner y Chicome Itzcuintli en una propuesta que cruza pintura, tecnología, cuerpo e historia. A través de lenguajes diversos —del gesto pictórico al neón y la iconografía mesoamericana— las obras exploran la imagen como espacio de memoria y construcción simbólica.
Pali Galería presenta el trabajo de Triana Parera, cuya práctica parte de la observación como acto introspectivo y desarrolla la pintura como suspensión del tiempo, capturando instantes de transformación emocional y existencial.
Triana Parera, Intervalo, 2026
INDEPENDENT
Por último, una de las ferias más importantes de Nueva York, reconocida por su cuidada curaduría y larga tradición, es Independent New York. La dejamos al final porque presenta una menor presencia de propuestas latinoamericanas, ya que, aunque no es particularmente extensa, reúne artistas de distintas partes del mundo con un énfasis en prácticas que se alejan de lo excesivamente comercial o institucional.
En esta edición, SGR Galería se presenta como la primera galería colombiana en sumarse a Independent New York, con el debut en Nueva York de Johan Samboni y su proyecto Espíritus de Barr(i)o). A partir de ladrillos recuperados de construcciones inconclusas y de grabados que combinan imaginarios prehispánicos con referencias populares contemporáneas, el artista reflexiona sobre la “herida colonial”, la transculturación y las transformaciones de comunidades atravesadas por el desplazamiento y la memoria colectiva.
Por su parte, en Uffner & Liu se presenta una muestra conjunta de la venezolana radicada en Miami Bernadette Despujols y la brasileña Sacha Ingber. A través de la pintura y la escultura, ambas artistas exploran temas como el hogar, la migración, la maternidad y la identidad femenina desde una perspectiva latinoamericana. Mientras Despujols retrata escenas íntimas y cotidianas con una fuerte carga emocional y ecofeminista, Ingber crea esculturas inspiradas en la arquitectura y el cuerpo femenino, fusionando ideas de protección, cuidado y transformación. Juntas, sus obras reflexionan sobre la experiencia de la diáspora y la construcción de identidad.
En conjunto, la semana del arte en Nueva York mostró con claridad cómo el arte latinoamericano sigue ganando presencia y fuerza dentro del circuito internacional. Las galerías también dieron una fuerte visibilidad a propuestas latinoamericanas, aunque aquí nos enfocamos principalmente en las ferias de arte. Entre ferias de distintas escalas y enfoques, las propuestas ampliaron las conversaciones sobre identidad, memoria, territorio y migración, al tiempo que dejaron ver la diversidad de lenguajes y materiales con los que trabajan artistas latinoamericanos esparcidos por el mundo. Más que una tendencia pasajera, se percibe una presencia en crecimiento, cada vez más sólida en el mapa global del arte contemporáneo de artistas latinoamericanos y latinxs. Nos vemos el próximo año, con nuevas historias, encuentros y arte por descubrir.
Johan Samboni, Vestido de Jordan, 2026
Vista de exposición del booth de Arbug, en Future
Jimena Croceri, XVI
Sofía del Mar Collins, Gray pursues the skies (El gris busca los cielos), 2026
Guadalupe Carrizo, Galinsoga quadriradiata, 2022
Agustina Lazarte, Espejismo IV, 2025
Iván Trueta, The world is quite down here from Mejores Deseos Series, 2026
Gabriela Agreda, Girardot, 2026















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